Cómo revivir joyas ocultas y convertirlas en destinos con un diseño vanguardista: la historia de The French Cowboys

«La hospitalidad es un arte, pero escalarla es una ciencia. Para hacer crecer una cartera de varios alojamientos, necesitas un socio que entienda los datos con la misma profundidad con la que tú entiendes la experiencia de huésped. Cloudbeds nos aporta la base que necesitamos para operar como una marca hotelera de mayor tamaño, manteniendo a nuestro equipo ágil, afinado y totalmente dedicado a los huéspedes que dan vida a nuestros alojamientos».

Cofundador, Franklin Dusserre, French Cowboys

Puntos clave

Una plataforma unificada ofrece visibilidad total de la cartera, permitiendo un crecimiento ágil en 7 alojamientos únicos

Los datos automatizados y el CRM crearon un motor de circuito cerrado para hacer seguimiento del ROI y optimizar la inversión en marketing

Sistema intuitivo que redujo la formación a apenas unos días, liberando al personal para centrarse en la experiencia de huésped

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USA

French Cowboys es un grupo hotelero boutique dedicado a restaurar alojamientos olvidados por todo Texas Hill Country.

Para los fundadores Dylan Petrich y Franklin Dusserre, su misión es sencilla: modernizar alojamientos históricos preservando el alma que los hacía merecer ser rescatados. «Creamos estancias boutique con un diseño vanguardista que se sienten premium pero siguen siendo accesibles», explica Dylan.

Pero la verdadera diferencia está en su filosofía de restauración. Como resume Franklin: «Cuando adquirimos un alojamiento, no cambiamos nada durante seis meses. Nos sentamos, observamos a los huéspedes y aprendemos la historia de sus paredes».

Hoy en día, el grupo opera siete hoteles boutique, cada uno arraigado en su localidad y cada uno con su propia historia única.

De unas raíces compartidas a una visión compartida de reinventar lo que la hospitalidad puede llegar a ser

La historia detrás de French Cowboys comienza décadas antes de que la empresa existiera.

Franklin y Dylan nacieron en el mismo hospital de París con solo un año de diferencia, ambos criados entre culturas, con padres franceses y madres estadounidenses.

Pero sus caminos no se cruzaron hasta que coincidieron en The Wharton School de la Universidad de Pensilvania. Años después, se reencontraron en Austin, Texas, y ahí nació la idea.

«Vimos esos alojamientos increíbles, «empapados de recuerdos», que nadie tenía en cuenta: moquetas con olor a humedad y cero marketing, pero una estructura increíble. Nos dimos cuenta de que había una fórmula concreta en estas joyas: casi siempre estaban en localidades históricas, escondidas junto a masas de agua (un río, un arroyo o un lago), y aun así a menos de dos horas en coche de una gran ciudad».

Compraron su primer alojamiento en Wimberley durante la tormenta invernal de 2021, con tuberías congeladas incluidas.

Los sistemas estandarizados no construyen experiencias únicas

French Cowboys no es, como dice Franklin, una marca de «café para todos».

«Notarás que ninguna de las propiedades de French Cowboys se parece ni se siente igual a otra. Cada hotel tiene su propio nombre distintivo, su lenguaje de diseño personalizado y su identidad de marca única. Nos aseguramos de que cada alojamiento de nuestra cartera refleje el carácter y la esencia concretos de su localidad, en lugar de imponer una plantilla corporativa a un tesoro local».

Como cada alojamiento también atiende a un huésped y a un propósito diferentes, necesitaban un sistema capaz de gestionar de todo, desde un bloque de habitaciones para una boda de 200 personas hasta paquetes corporativos especializados entre semana.

Empezaron a estudiar varios sistemas heredados, pero todos parecían frenar al equipo: torpes, anticuados y sin nada que hacer frente a la energía vanguardista que French Cowboys pone en sus hoteles.

«Necesitábamos una plataforma que reflejara nuestra propia ambición: moderna, ágil y preparada para escalar a medida que sumábamos nuestro quinto, sexto y ahora séptimo alojamiento», explica Dylan.

Un socio a la altura

Al reunir en una sola plataforma las reservas, la distribución y los pagos, Cloudbeds le dio a French Cowboys una única fuente de información fiable para toda su cartera.

«Si estás intentando hacer crecer un grupo con varios alojamientos, necesitas un socio que entienda los datos tan bien como tú entiendes la hospitalidad», comenta Franklin. «Cloudbeds nos permite operar como un grupo hotelero mucho más grande, mientras mantenemos un equipo ágil y centrado en la experiencia de huésped».

Con visibilidad total sobre cada alojamiento, el equipo puede gestionar toda la cartera desde cualquier lugar, agilizar las operaciones sin añadir complejidad y mantener la flexibilidad entre distintos tipos de alojamiento, todo ello recuperando un tiempo valioso para centrarse en restaurar y llenar sus hoteles.

«Cloudbeds nos da la libertad de gestionar todo el grupo desde un mismo lugar. Ya esté en Austin o presente en New Braunfels, tengo visibilidad total. Nos devuelve el tiempo para que podamos centrarnos en lo que realmente importa».

Pero el impacto va más allá de las operaciones. Cloudbeds se ha convertido en la base de lo que Franklin describe como «un motor de crecimiento de circuito cerrado», donde los datos de los huéspedes fluyen directamente hacia su CRM y su estrategia de marketing, permitiéndoles hacer seguimiento del ROI real de las campañas en Meta y Google y optimizar la inversión según las reservas reales. «Nos permite ver el retorno real de cada dólar que invertimos».

La facilidad de uso de Cloudbeds también hace que la formación del personal sea muy sencilla. «Por lo general, un empleado tarda entre 2 y 3 días en sentirse totalmente seguro navegando por el sistema por su cuenta. No queremos que estén pegados a un manual, queremos que interactúen con los huéspedes».

Convertir lugares olvidados en el estándar que todos persiguen

El objetivo a largo plazo de French Cowboys es convertirse en la voz definitiva de la hospitalidad boutique y en el estándar de oro del «lujo asequible». Aunque la marca tiene sus raíces en Texas, está pensada para viajar, con un modelo diseñado para trasladarse a destinos con joyas ocultas por todo el país.

Sea cual sea la ubicación, su estrategia se mantiene constante: identificar alojamientos con historia, carácter y un atractivo duradero, y modernizarlos con cuidado. Como resume Dylan: «Ya sea un emblema de los años 30 como Petit Cowboy en el río Comal o un futuro refugio de montaña en las Rocosas, nuestro objetivo es modernizar el legado. Nos centramos en un diseño elevado y en unas comodidades con mucha personalidad, para asegurarnos de que estos alojamientos sigan siendo queridos durante otro siglo».

Al preguntarle si recomendaría Cloudbeds, Franklin responde: «Sin duda. Si sientes que tu tecnología actual te tiene atrapado, mi único consejo es: deja de gestionar software y empieza a gestionar la experiencia de tu huésped. No te conformes con un sistema que te quita más de lo que te da».